6/25/2007

Valparaìso: por què vuelvo?


El Puerto es nuestro, hoy vive de certezas y contradicciones.

Vuelvo por su belleza, su historia, sus personas, sus ferias, fiestas culturales, ascensores, escaleras, paisaje, vistas, el puerto, sus casas que miran al mar, por sus construcciones en los cerros, para el año nuevo comùn mirando desde su anfiteatro natural, porque es nuestro y porque tengo mis amigos.

Hace ya 16 años atràs tomò desayuno con nosotras el psicoanalista y filòsofo francès Fèlix Guattari. Vivìamos con la Paulina en la calle Galos, en el cerro Alegre. Luego del cafè bajamos al Paseo Yugoslavo, allì se mira el puerto. Hablamos de la posible protecciòn de la zona històrica, de las gestiones para que se declare Patrimonio de la Humanidad. Guattari se fuè de vuelta a Paris dejàndonos sòlo advertencias, nos señalò :” lo autòctono, lo que hace ùnico en el mundo a Valparaíso tienes que cuidarlo, pues con la protecciòn hay que estar atentos a los nuevos desarrollos que esto acarrea, si no se regulan, si no hay una fuerte participación de las personas, puede traer con ello grandes especulaciones inmobiliarias que finalmente conviertan este lugar en plàstica escenografìa y no en lo que es hoy: un lugar autèntico, con personas que se distinguen con su historia, aquello que han heredado, que lo hace diverso y ùnico en el mundo. Es esa su riqueza en un planeta que tiende a lo igual en un contexto global. La modernidad no es parecerse al otro, ni tampoco hace moderno a un pais el libre mercado o las rentabilidades econòmicas duras. La mayor rentabilidad social y econòmica de este puerto es su vista, lo que todos ustedes miran: un pacìfico ùnico desde este mirador ùnico.”

Hoy he vuelto al puerto y no olvido las reflexiones de Guattari.
Valparaìso fuè declarado Patrimonio de la Humanidad 12 años despuès de esta conversaciòn.

Lo que he visto en el puerto ha sido bueno: recuperaciòn de casas patrimoniales en el cerro, mucha vida nocturna, bares abiertos, cafès bellos, a Neruda y Lukas entre las copas de los restaurantes, personas que cambiaron su vida y aquì hoy viven, espacios pùblicos històricos renovados como la Plaza Echaurren –ese lugar de los jubilados-, preocupación por contener la basura, el acceso al puerto desde el sur donde se pretende ordenar el trànsito de camiones por la ciudad, mejor iluminación en las calles, buena señalización para orientarnos, y mucho màs. Hay que reconocer la buena gestión del alcalde Cornejo.

Sin embargo tambièn vì grandes contradicciones: definitivamente la polèmica construcciòn de un Supermercado frente a la Iglesia La Matriz, con una estètica “plàstica escenogràfica” queriendo imitar lo històrico. Muy feo. Hay buenos ejemplos de construcciòn moderna en el mundo como la recuperaciòn que ha hecho Ernst Kasper, arquitecto alemàn a quien conozco, en las termas de Carlo Magno en Aachen, Alemania. Kasper no “reconstruyò una escena romana” sino que con un edificio moderno resaltò “el acto de la terma, su agua caliente y vapores”.

Lo que aprobaron y construyeron frente al lugar màs antiguo de Valparaíso, donde se ubica la Iglesia La Matriz definitivamente no contribuye a valorar lo que allì tenemos. Y es màs, los precios de venta de ese supermercado haràn que muchos locales comerciales del tradicional Valparaíso, que pertenecen a familias del puerto microempresarias, hoy sobrevivan ante su propia crònica de muerte. Lo mismo ya se ve con la nueva instalaciòn del Jumbo a los pies del cerro Baròn: ya se reciente en las ventas de los feriantes de la Avda Argentino, que son unos cientos. No podràn competir a menos que se regule la venta en las grandes cadenas. En esto Paris està de vuelta y ha prohibido la construcciòn de malls en los centros. Asì lo estàn haciendo tambièn en España y Estados Unidos.

Veo tambièn una contradicción en la visiòn o definición profunda de lo que se entiende por desarrollo urbano hacia la modernidad. Valparaiso a lo largo de sus ùltimos 50 años ha tenido ciertas torpezas que podemos enumerar. No fuè un acierto de quien decidiò la construcciòn del edificio de la Intendencia y otras edificaciones posteriores. Tampoco lo es la construcciòn del edificio frente al Teatro Mauri, en el barrio de Neruda. Esto no es mirar el futuro. Es este un acto de hipotecas a pèrdida. No es un buen ejemplo de cómo cuidar la construcciòn de una ciudad en cuanto a su patrimonio futuro. Valparaíso no puede negarse a la coexistencia de arquitectura moderna, sin embargo aquì no lo hay, definitivamente. Claramente hay ganancias de negocios inmobiliaros que por cierto, mientras dure la obra algunos obreros porteños pueden tener pega durante un año, sin embargo hay pèrdida de la herencia màs importante: la vista al puerto, al pacìfico. Esa mirada construìda desde su fundaciòn.

Valparaíso no puede perder esa memoria pues surgen los traspiés. He viajado y uno de mis lugares favoritos ha sido lo que encontrè en Roma: una ciudad que claramente distingue y valora su historia, la cuida. Y por otra lado y al otro lado està la ciudad actual. Pero entre ellas no compiten.
Tengo amigos activos en la defensa del patrimonio de Valparaíso. Otros tambièn estàn en lugares dònde se toman decisiones de peso. Otros dònde se reflexiona. Deseo que se unan y se escuchen. Valparaíso no es sòlo de ustedes, tambièn es nuestro. Yo estoy disponible para colaborar en ello.

3 Comments:

Blogger La Libélula said...

Bea!!! que gusto saber de ti, tanto tiempo... me impresionó eso de "escenografía plástica", un concepto que se aplica a todo hoy en día, el negocio inmobiliario rentable pero altamente destructivo de la historia, de la esencia y lo auténtico.

Valparaíso, un lugar maravilloso, lleno de magia y de espacios y rincones que guardan las historias de hombres y mujeres que han crecido con el rigor del mar, Valparaíso ciudad patrimonial que lamentablemente tampoco resiste el acelerado paso de la modernidad y se queda con sus casonas viejas y deterioradas sin que se haga mucho por ello... Yo también estoy disponible para colaborar desde mi humilde espacio, ¿qué hacemos entonces?

Cariños reencontrados!!!

Yve

4:45 p. m.  
Blogger Araceli Casanova said...

Bea, que gusto saber de ti, como tú pase varios años en Valparaíso y el Cerro Alegre y Concepción fueron mis hogares de los cuales tengo maravillosos recuerdos. Valpo es una ciudad loca, dispersa, desordenada, con mucha identidad y dentro de lo variado del sentido estetico de sus casonas y sus cerros tiene un aura que te hace pensar que es única, es loco darse cuenta como su inmensa población flotante la a publicitado en su mistica en muchas partes mas. Hace muy poquito estuve allá y claro que quedé mas mareada, principalmente porque son notorios los cambios en la conducta de la gente, desde que usan los basureros hasta que hay mas lugares publicos de reunion pára los artistas, mucha vida nocturna entrete, harta actividad cultural como forma de vida. Pero si, tienes razón, es una ciudad que en sus nuevos codigos ha cometido errores para vestirse con lo moderno sin dañar su historia. Creo que desde que fué nombrada patrimonio el despegue ha sido notorio en provocar aun mas vida en el puerto, pero falta principalmente falta un hilo conductor en la comprensión que eso es una gran responsabilidad no solo en las propuestas arquitectonicas y en el sentido de que la conservacion historica y la convivencia con lo moderno debe tener una cierta armonia porque justamente es eso lo que la hará como ciudad aún mas potente y creara compromiso. Si en algo puedo ayudar, tambien materia dispuesta.Un abrazo grande.

5:43 p. m.  
Blogger vlv said...

hmmm...no puedo dejar de saludar, estando en la distancia con mi puerto querido...tu sabes, los Porteños estamos marcados con sangre y fuego, siempre volvemos, porque sabemos que ese es el principio y el fin...muchos de nosotros salimos, porque tenemos un alma libre como la ciudad...y porque sabemos que los que que se quedan, no son necesariamente porteños...

Un abrazo

2:26 a. m.  

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